El estilo artístico que generó Akhenatón es en torno al credo de Atón fue la forma de acercar su fe a sus súbditos y dado que Akhenatón es quien intermedia con Atón , es sobre su figura sobre la que recae el simbolismo.El resto de la familia real también es parte y es despues de la coronación de Akhenatón, que este arte se impone.

El guio al escultor jefe de la Casa Real, en la forma que deseaba fuera representado.
Existen dos rasgos característicos uno es mostrar en el cuello de los personajes dos marcas horizontales y el otro fue representar los cinco dedos de ambos pies, se hizo común el mostrar el ombligo femenino mediante una raya horizontal , al igual que las perforaciones en las orejas.
Se ve que el arte Amarna exagera las formas características del cuerpo femenino, quedan muy marcadas las caderas y el vientre. El cuerpo del hombre se muestra casi de la misma forma que el de la mujer, lo que eocasionó discusiones sobre la sexualidad de Akhenatón.

Otra característica es el alargamiento de las figuras, en especial las de la familia real. Se puede observar que aunque el personaje tenga las caderas y los glúteos muy marcados, el estrechamiento del talle y la excesiva longitud del cuello hacen que la figura se muestre alargada y estilizada.
Esto se acentúa con la exageración de la longitud del cráneo, que al prolongarse en la parte trasera, fuerza a prolongarse también en la delantera para mantener las proporciones. En caso de llevar corona, ésta también se alarga.

El arte se utilizaba como una forma de expresión y de comunicación, Akhenatón loexpresa absorbiendo en su persona las características femeninas, ya que son las mujeres quienes crean la vida humana.
En la representación de las mujeres, también son las caderas y el vientre la parte más exagerada mediante la inclusión de un ombligo horizontal; da más volumen al vientre remarcando aún más la función reproductora de la mujer y por tanto su "divinidad".
La escritura de jeroglíficos suele ser de baja calidad introduciéndose además nuevos signos . La baja calidad de los relieves contrasta con la alta calidad del trabajo escultórico. Una muestra de ello es el famoso busto de Nefertiti.
En esta obra se aprecia la fineza con la que el arte Amarna trabajaba los rasgos faciales. Estos estaban muy marcados y perfilados, siendo una característica muy importante el cincelado de los "ojos almendrados" y los labios carnosos.
La estatua que muestra el cuerpo de Nefertiti cubierto por un velo plisado muestra la habilidad del artista para representar algo tan difícil como las transparencias.
Aunque las telas transparentes no son una innovación, si lo es llevarlas con tal profusión, y con tan poca ropa opaca debajo. Quizás el simbolismo de esos tejidos tenían algo que ver con que los rayos de Atón alcanzasen el cuerpo de las mujeres para facilitar su fertilidad, y de paso, presentarse más sensuales a la vista de los hombres.
Se ve a Nefertiti en sustitución de la diosa Isis en la protección de los sarcófagos, y se prescinde de la representación de otros dioses. Las tumbas en Amarna presentan básicamente imágenes de la vida del difunto, de sus logros, y de la familia real.
En cuanto al ajuar funerario, la única muestra completa es la encontrada en la tumba de Tutankhamón, en la que se mezclan objetos típicamente amarnianos y objetos de estilo clásico anterior y posterior a Akhenatón. Las mejores obras de la tumba, los sarcófagos y la máscara, no son de estilo de Amarna puro.

La decoración del palacio real estaba basada en formas de la naturaleza se usa el colorido con profusión en imágenes llenas de vida y movimiento. Aunque la técnica pictórica no es excepcional, si lo son los colores empleados, con difuminados que crean escenas de gran expresión.
La arquitectura doméstica también gira hacia la naturaleza. Así las casas de los funcionarios o personajes pudientes incorporan un jardín a su alrededor, y la ciudad se llena de formas acuáticas para su adorno.
Aunque el simbolismo del arte Amarna desapareció con Akhenatón, el expresionismo conseguido marcó el arte egipcio. Incluso en la época ramesida, que condenó a Akhenatón al olvido, se pueden apreciar indicios de mayor calidez y flexibilidad.
