Aristóteles

Ambigüedad del concepto en el contexto de la Metafísica

Por Florencia Sal.

 

La lectura de Z 3 presenta múltiples problemas de interpretación en relación con el uso que hace Aristóteles de la palabra hypokeímenon. Pareciera, y así lo observan algunos comentadores, que el uso que hace de la misma es ambiguo, dado que cambia de sentido a lo largo del texto estudiado, y aún más si lo comparamos con otros escritos como por ejemplo Las Categorías. Por ello es necesario establecer el correcto sentido de la palabra, a la vez que realizar un análisis de algunos aspectos de Z, y de su relación con otros libros de la Metafísica que podrían contribuir con nuestra investigación.

 

ZHY

En primer lugar debemos tener en cuenta las opiniones de Jaeger y Düring respecto del libro Z. Ambos lo consideran una unidad junto con H y Y. Según Düring, el tratado ZHY es "un texto bien dispuesto y escrito en buen estilo", sobre el tema: ¿Cómo decimos que existen las cosas sensibles? o perí ousíon aístheton.

Düring y Jaeger consideran el tratado como autónomo. Su tema es la ousía sensible pero su intención no es investigar las ousías individuales; Aristóteles quiere determinar que es la ousía como objeto del conocimiento científico. Düring considera que el texto es rico en análisis de conceptos: por ejemplo la discusión sobre la relación entre definición y ousía que lleva a establecer una ingeniosa teoría sobre la abstracción y prepara el camino para la discusión que sigue luego sobre la indefinibilidad de lo individual. Aristóteles quiere mostrar que la ciencia como objeto de la definición requiere algo que exista inmutablemente como la ousía. También agrega que se destacan los problemas físicos de la ousía pues "tal vez existen en el sentido propio del término sólo las cosas naturales, pues respecto de las cosas perecederas tiende uno a considerar como inmutablemente existentes sólo su propia naturaleza". El interés físico del problema de la ousía se muestra también en que en Z y H incluye la doctrina del devenir y del cambio; y en que en el tratado sobre los conceptos dýnamis y enérgeia en Y se remite muchas veces a la doctrina del movimiento. Para Düring, el carácter variado del escrito se debe al profundo conocimiento que del tema, tiene Aristóteles. El aspecto coloquial del mismo permite suponer que ZHY fue redactado para la exposición oral. ZHY pertenece al grupo de escritos de la Metafísica donde Aristóteles hace referencia a casi todos los aspectos importantes de su posición filosófica, lo que permite a Düring aseverar que este tratado es de fecha tardía.

Jaeger, agrega que el libro E es una breve transición a ZHY, pero su conexión con los libros anteriores parece ser problemática, debido al hecho de que en Z Aristóteles, cambia el orden de la exposición, introduciéndonos directamente en el problema de la sustancia sensible, abandonando el plan originalmente planteado en B, lo cual permite afirmar que hayan sido probablemente insertados en fecha tardía. También afirma que ZHY representan el cuerpo principal de la obra. Sin embargo, los libros ZH no discuten la sustancia en la forma esperada, sino que dan la impresión de estar escritos con el fin de refutar la concepción de ser de Platón. Otro aspecto que habla a favor de la fecha tardía de los escritos mencionados es que no hay ninguna referencia a los mismos en los libros más antiguos. Estas y otras indicaciones – como las correspondientes al libro I – indican que ZHY componían un texto independiente.

 

Z

Como ya hemos anticipado el libro Z se ocupa de averiguar qué es la sustancia.

Primeramente, en los libros 1 y 2, Aristóteles hace un recuento de los puntos de vista de sus predecesores.

El libro 3 plantea específicamente el programa de la primera parte de la investigación, donde son planteadas y analizadas, las cuatro posibilidades de una respuesta: tó tí én eínai, tó kathólou, tó genós, tó hypokeímenon

En los libros del 4 al 6 analiza específicamente tó tí én eínai.

Del 7 al 9 se ocupa del problema de la generación y corrupción, de la producción y el cambio, y por tanto de la forma. El 7 se ocupa de la physis, el 8 de la forma y el devenir, el 9 de la generación natural y artística.

Los libros del 10 al 12 tratan el problema de la definición y la ousía. El libro 10 se ocupa del tema de las partes y el todo a fin de establecer los aspectos relevantes para la definición. El libro 11 se ocupa de las partes pero en relación con la forma, al final de este libro hay un resumen con lo dicho hasta el momento. El libro 12 trata del género y la diferencia específica.

Los libros del 13 al 17 se ocupan de la existencia del concepto genérico kathólou. En estos últimos libros explica su posición frente a las Ideas platónicas, y examina la posibilidad de que el universal sea o no sustancia. En el 15 se ocupa de la ousía del compuesto, de la definición, de la generación y corrupción y nuevamente hace referencia a las Ideas. En el 16 se ocupa de las filosofías anteriores a la suya y aclara una vez más su diferencia con Platón.

El libro 17 habla del todo y la parte, de las causas y del principio, y se refiere a la ousía como "la realidad de cada cosa", así mismo se plantea una pregunta que se resolverá en H.

Stone Haring realiza una investigación exhaustiva de Z, desarrollando en profundidad múltiples aspectos de la misma y estableciendo una clasificación de los temas diferentes al expuesto y que por ello cito a continuación.

Según la autora, en Z Aristóteles casi completa la base a partir de la cual, en libros posteriores, ascenderá para estudiar la ousía imperecedera individual, los cuerpos celestes, y más allá, el ser totalmente separado o forma pura. En Z presentó: 1) la materia prima, realidad receptiva pura; 2) Realidades cuasi – fácticas, llamadas elementos y las partes actuales o potenciales de las cosas individuales; son fácticas en relación con la materia prima, pero incompletas en relación con las cosas unitarias. 3a) Individuos estáticos, artefactos, que son realidades de hecho, pero no totalmente autónomos. 3b) Cosas vivientes individuales, que son sustancia, con un carácter dinámico, autodeterminadas por nacimiento y seres con mantenimiento propio. 4) La forma, el inteligible primario, la ousía de lo estático y de lo dinámico.

Todos los ítems que preceden a la forma en esta enumeración están ordenadas respecto de la forma. La materia prima pura es potencia para ser informada. Las cuasi realidades son potencias para ser informadas. Las realidades fácticas completas existen enfáticamente, y por ello llevan la forma. En el último análisis son sólo manifestaciones de la forma. La forma es la causa y sobresale como superior a ellas en unidad, simplicidad, independencia, poder y duración (como en el caso del alma). La forma pura, está cerca del ser eterno que Platón postula para las Ideas, y que Aristóteles postula para Dios.

 

 

Z3

Z3 plantea específicamente algunos problemas. Cómo hemos explicado más arriba en este capítulo se consideran los cuatro candidatos a ousía posibles. Posteriormente Aristóteles comienza a analizar si hypokeímenon puede ser considerado ousía . El paso siguiente es analizar qué es hypokeímenon qué puede ser considerado como tal. En esta parte Aristóteles encuentra tres candidatos, y retiene, a fin de profundizar la investigación, a la materia. Aquí comienza la confusión. Pues la conclusión que se obtiene después de la primer lectura es que el capítulo se ocupó de la materia, la cual es considerada por Aristóteles como equivalente a hypokeímenon y que además, no es ousía.

Por esto, teniendo como base la traducción de Olivieri, proponemos una relectura de Z3 considerando una traducción de hypokéimenon que signifique base, basamento, lo fundante y evitando la palabra sujeto, que tiene para nosotros connotaciones específicamente gramaticales.

""Realidad" (ousía) se dice, sino de más principalmente de cuatro maneras. En efecto tanto lo que es (tó ti en éinai o esencia), como el universal (tó kathóluo) y el género (tó génos, aunque también podría entenderse como tò eädow o forma) comúnmente se admite que son ousías de cada cosa, y, en cuarto lugar el sujeto (tó hypokéimenon)" (basamento necesario sobre el se aplican tanto los accidentes como la forma).

Entonces, Aristóteles prosigue diciendo:

"Sujeto (hypokéimenon lo fundante), es aquello de todo lo cual se dice, pero que el mismo jamás se dice de otra cosa. Tendremos pues que empezar ocupándonos de él."

Es aquí donde normalmente hypokeímenon, se traduce como sujeto, pues se lo presenta como lo más fundamental para la "predicación", o el sujeto último de predicación. Y aquí surge el primer inconveniente, pues en este párrafo parece que hypokeímenon es utilizado como equivalente a "realidad", sustancia o ousía.

Sin embargo, si consideramos que el uso que da Aristóteles a esta palabra puede ser identificado con basamento o lo fundante (aunque no corresponda, en este último caso, con la forma gramatical del griego) podríamos obtener una mejor interpretación del párrafo sin tener que argumentar a cerca de la ambigüedad del uso que hace Aristóteles de hypokeímenon , - como lo hace Claix – pues su idea no es hacer del hypokeímenon una equivalencia de la ousía sino enfatizar un aspecto de la misma. El aspecto al que nos referimos es justamente el referido a la característica de actuar como base sobre la cual se aplican las categorías o accidentes. Quizás sea necesario recordar que la forma es una categoría más, y que en un sentido puede ser aplicada a la base "material", pero que en otro es también, fundamento. La palabra sujeto, en el contexto actual de nuestros conocimientos, se refiere a la gramática y no a la realidad – considerada esta última en sentido ingenuo – lo que aumenta la confusión para un lector actual. Si, según nuestra perspectiva, considerásemos hypokeímenon , como sujeto receptor de las predicaciones o accidentes estaríamos, una vez más, enfatizando el carácter de base o fundamento que radica en la palabra sujeto. En otro sentido, hypokeímenon, puede referirse al aspecto material que unido a la forma determina al compuesto. Pero, no son, en modo alguno, significados diferentes ni ambiguos, salvo para nosotros que establecemos la diferencia entre lenguaje y realidad. En ninguno de los dos casos hypokeímenon , será equivalente a ousía.

Continuemos con la lectura de Z3 a fin de corroborar estas afirmaciones.

"Ahora bien, sujeto (basamento o lo fundamental) por un lado se dice de la materia (hylé) por otro, la forma (morphé) y por otro del compuesto de ambas – y digo "materia", por ejemplo, al bronce; "forma" (eidos) es anterior a la materia y es en mayor grado, por la misma razón será también anterior al compuesto de ambas."

Si interpretamos hypokeímenon como lo fundante encontramos que desde un punto de vista la materia es fundamental por que es la base sobre la que se dan todos los accidentes, desde otro, es la forma lo fundamental, ya que sin forma estaríamos ante una materia indeterminada e indiscernible – aunque esto será aclarado por Aristóteles más adelante – y desde el tercer punto de vista, el compuesto es lo fundamental, pues de otra manera no habría una sustancia sensible sobre la cual desarrollar la ciencia; es del compuesto de donde parten nuestras meditaciones, por decirlo así, y además es el tema de Z. Pero, lo que Aristóteles quiere, es averiguar a cuál de ellas podemos asignarle el carácter de ousía, no el de hypokeímenon , si bien esta es una característica que comparten tres de los elementos que también son candidatos para ser ousía.

"Por el momento, entonces, hemos dicho esquemáticamente que puede ser la realidad (ousía): lo que no se dice de un sujeto (hypokéimenon), sino aquello de todo lo demás se dice. Pero no debemos quedarnos únicamente con esto; no es suficiente. No sólo no es claro sino que resultaría además que la materia es realidad."

Vemos como Aristóteles descarta que hypokeímenon y ousía sean lo mismo, pues sino la materia indeterminada, que es fundamento, sería ousía. Algunos comentadores consideran la posibilidad de que sustancia y sujeto no sean equivalentes. Es el caso de Boehm, quien sostiene que, en primer lugar, toda sustancia es ella misma un sujeto y solo un sujeto puede ser una sustancia. Esta afirmación puede extraerse, incluso de otros textos de Aristóteles. En segundo lugar, Boehm se pregunta: ¿Es en tanto sujeto que toda sustancia es una sustancia? A lo que contesta que en Z3 la respuesta es negativa. Para sostener esto, argumenta que Aristóteles mismo señala la insuficiencia del concepto hypokeímenon (êpokeÛmenon) porque hypokeímenon próton es no manifiesto o ádelon. La noción es insuficiente porque la materia no es determinada, no es definida, además no es manifiestamente sustancial.

Sin embargo la interpretación tradicional acepta el uso indistinto de ambos términos, ignorando este problemático capítulo del libro Z, y considerando que Aristóteles usa êpokeÛmenon, indistintamente. Por ejemplo Giannini y Flisfisch en sus notas a la edición castellana de Las Categorías, señalan que se pueden distinguir tres acepciones de la palabra hypokeímenon (êpokeÛmenon), a saber hýle (materia) que es determinada por la forma; o bien ousía (entidad) a la que son inherentes pathé, (pasiones), sumbebekóta (accidentes); o bien el sujeto lógico al que se atribuyen los predicados.Dejarán de lado la primera acepción (hypokéimenon – hylé) dado que Aristóteles no se refiere a ella en Las Categorías. Consideran que Aristóteles distingue en el texto mencionado, por una parte el sustrato subyacente a lo que es en algo, y por otra parte el sujeto último que recibe las predicaciones, del cual algo se dice. En ambos casos, la entidad primera (vid. Cat., 2ª 34).

Sabemos que la interpretación tradicional es la que aquí señalada por Flisfisch, dado que es la correspondiente al Index de Bönitz, pero si aceptamos esta interpretación debemos aceptar también la teoría del "mal entendido" sostenida por múltiples autores con el fin de eliminar las ambigüedades que se suscitan en la lectura del texto. Claix sostiene que: "la prioridad del concepto de sujeto frente al concepto de sustancia es de carácter filosófico", considerando que la explicación de Boehm no es satisfactoria.

Una nueva lectura del texto, reforzando la interpretación de hypokeímenon como base, basamento o lo fundante, y enfatizando la cualidad que en sí mismo posee como un aspecto o característica de la ousía, consideramos es la solución apropiada a este problema.

Es necesario, entonces, delimitar qué es ousía y qué es materia para Aristóteles.

La oésÛa es el principio de determinación e inteligibilidad en los individuos. La forma estudiada en Z difiere de los llamados accidentes, porque la primera hace ser al ser sustancial (hombre, planta), lo que esencialmente es. Ousía es usada por Aristóteles para mencionar una cosa individual material, una entidad inmaterial de existencia separada, la esencia, y la forma sustancial. La ousía connota ser, realidad, y sus aplicaciones, pues en realidad da soporte y ser a lo que ella sostiene. Una cosa individual material y una entidad separada inmaterial son oésÛai en el sentido de seres según su propio derecho (beings - in – their – own – right). Una esencia puede ser llamada ousía en el sentido del verdadero ser de algo. La forma sustancial es ousía (oésÛa) porque, lo real a pesar de ser individual, es derivada de la forma. Debe ser entonces, separable y autosuficiente.

Materia o materia prima es en palabras de Aristóteles:

"Pero hablo de una materia (hylé) que se dice por sí misma, no es ni un algo, [particular], ni cantidad, ni ninguna de las otras [determinaciones] que precisan al ser. Hay, en efecto [para ellos], algo de lo cual cada una de ellas se predica: algo cuyo ser es también diferente del de cada uno de los predicados (pues mientras por un lado el resto se predica de la realidad (ousía), esta a su vez se predicaría de la materia), de modo, pues que lo que es último no es por sí mismo ni algo [particular], ni cantidad, ni ningún otro predicado. Ni tampoco lo que son las negaciones de estos, pues que también ellos son accidentes."

La materia es entonces, indeterminada, por lo tanto inseparable, no autosuficiente, no es individual, ni es un ser por derecho propio, sino que recibe su determinación de otro. Sin embargo corresponde a la definición de hypokeímenon, "pues es lo último que se dice por sí", o sea no es un accidente. Debido a estas características pareciera que la materia la materia no puede ser oésÛa aunque si es una candidata correcto para hypokeímenon, quien sin embargo es uno de los aspectos o características de la ousía.

Dejemos pues, la conclusión a cargo de Aristóteles:

"tanto "separado" como "esto" se admiten que corresponden principalmente a la realidad, y, si así es, debería concederse que la forma y el compuesto de materia y forma son realidades en mayor grado que la materia. Dejemos, pues, de lado, la realidad compuesta – digo , la sustancia compuesta de materia y forma – pues, ella es posterior y evidente. La materia por su parte, también es en cierto modo manifiesta."

Si prestamos atención al párrafo citado, veremos que Aristóteles habla de grados de ousía considerando al compuesto y a la forma, ousía en mayor grado que la materia. La materia es ousía en algún sentido pues posee una de las características de la misma, la de ser hypokéimenon.

Sin embargo unos renglones más arriba había dicho que:

"En consecuencia, para quienes examinan las cosas de esta manera (se refiere a los Naturalistas), la materia tendría que ser realidad (ousía). Pero esto es imposible".

Creemos que esta afirmación se refiere a que no es posible considerar a la materia exclusivamente como ousía, descartando a los otros candidatos, como si lo hacen los Naturalistas.

Aristóteles pretende establecer en este capítulo cuál de todos las entidades propuestas al principio de Z3, es ousía, a fin de resolver el dilema creado entre los Naturalistas, que postulaban a la materia como ousía, y los platónicos que en cambio, postulaban lo suprasensible en su lugar. Para ello necesita averiguar cuál es la naturaleza de la ousía en general. Y es por eso que se hace imprescindible determinar las características de la misma iniciando el análisis por su aspecto más evidente a saber el de ser hypokéimenon.

Quizás convenga aquí citar otra clasificación de las características de la ousía, propuestas por Reale:

  1. "En primer lugar, nombra (Aristóteles) como sustancia solo lo que no puede estar en otro y no es predicado de otro, pero es sujeto de predicación de todos los modos del ser.
  2. En segundo lugar, sustancia puede ser sólo una entidad que puede subsistir por si misma o separada del resto (choristón), teniendo una forma de ser autónoma.
  3. En tercer lugar, nombra como sustancia lo que es un algo determinado (todé ti); un atributo general o algo que es universal o abstracto no puede ser sustancia.
  4. En cuarto lugar, sustancia debe ser algo intrínsecamente unitario y no un mero agregado de partes o algo múltiple y desorganizado.
  5. Finalmente, pone énfasis en la característica de acto y actualidad (enérgeia), solo lo que es acto o actual es sustancia. Y esta característica, es muy importante."

Estas características son semejantes a las expuestas por Stone Haring más arriba, pero introducen la novedad de considerar también al hypokeímenon entre ellas.

 

 

 

Conclusión

Z3 presenta innumerables problemas. Es posible sin embargo arribar a una interpretación, si tenemos en cuenta los siguientes puntos:

Ousía y hypokeímenon no son conceptos equivalentes.

Hypokeímenon es una característica que pertenece a la ousía.

Hypokeímenon debe interpretarse como lo fundante, base o basamento.

La materia es esencialmente base o fundamento y por lo tanto contiene una de las características de la ousía .

La materia es ousía en menor grado.

Teniendo en cuenta estos ítems se diluyen las ambigüedades que presenta Z3 en sí mismo y en relación con otros libros de la Metafísica.

 

 

 

 

Bibliografía:

Aristóteles: Metafísica, libro Z, traducción de Francisco Olivieri, inédita.

Aristóteles: Metafísica, Madrid, Gredos, 1994.

Aristotelis: Metaphysica, Oxford, Oxford University Press, 1960. Edición griega. Versión anotada por W. Jaeger.

Aristóteles: Las Categorías, Santiago de Chile, Editorial Universitaria, 1988. Edición Bilingüe. Traducción: H. Giannini y M.I.Flisfisch.

R. Boehm: "Le fondamental est-il l´essentiel?" En Revue philosophique de Louvain , aout 1966.

R. Claix: "Le status ontologique du concept de "sujet" selon la " Métaphysique VII (Z), 3"" en Revue philosophique de Louvain

I. Düring: Aristóteles, México, UNAM, 1990.

W. Jaeger: Aristóteles, México, FCE, 1995.

G. Reale: Plato and Aristotle, a History of Anciente Philosophy, Albany, State University of New York Press, 1990, Suny Series in Philosophy.

H. Stone – Haring: "Substantial form in Aristotle´s Methaphisics Z", en R. M., X, 2, 1956.

 

Nota: Para las grafías griegas se ha utilizado la fuente Athenian del programa Greek Keys By G. B. Walsh y J. Rusten, Cornell University. Puede accederse gratuitamente al mismo via internet:

http://www.art.s.cornell.edu/classics/FACULTY/rusten/greekkeys/FAQ.htm