La
lectura que a continuación expongo es una actividad que se inicia a partir de
la siguiente pregunta: ¿Cómo dice el texto?. Que sea esa la pregunta que genera
el modo en que lo leo se debe a que un texto es un orden, una disposición y,
por tanto, procuro leer según ese orden sin anticipar lo que el autor aún no ha
escrito. Además, un texto es escrito en un determinado instante: su momento de
redacción[2],
por lo que tampoco procuro proyectar en él desarrollos posteriores autor.
Delimitada tanto la lectura como el texto
veamos los resultados de su aplicación al texto de Ricoeur.
Lo primero que encontramos es el título
del artículo que aparece bajo el encabezamiento "Perspectivas
críticas". Tanto este como aquel operan como frontispicio de la lectura.
Atendamos al primer término
<<Perspectiva>>[3].
Esto es lo que nos ofrece el DRAE:
Del lat. tardío perspectiva [ars],
óptica.
1. f. Arte que enseña el modo de
representar en una superficie los objetos, en la forma y disposición con que
aparecen a la vista.
Pasemos ahora a considerar el término
<<crítica>>. Esto es lo que recoge el DREA:
Del gr. kritiké, t. f. de -kos, crítico.
1. f. Arte de juzgar de la bondad, verdad
y belleza de las cosas.
Si
el primer significado del término <<perspectiva>> es "Arte que
enseña el modo de representar en una superficie los objetos, en la forma y
disposición con que aparecen a la vista.", y el primero del término
<<crítica>> es "Arte de juzgar de la bondad, verdad y belleza
de las cosas, resulta que existe una tensión entre los significados de
ambos términos. Ya que el término
<<perspectiva>> impone una prioridad del objeto - lo representado,
que se pretende que sea lo más fiel posible - y, por el contrario, el término
<<crítica>> plantea una prioridad del sujeto - el que critica, ya
que discrimina, escoge entre lo que aparece a la vista - Así pues en el título
de la sección nos encontramos con un oxímoron.
Pasemos al título del artículo. Es el
primer lugar en el que aparece el término <<Historia>> y lo hace
precedido de la preposición <<en>> que indica lugar[4],
por lo que resulta marcada con el sema de espacio. Además, aparece precedida
por los términos <<objetividad>> y <<subjetividad>>, unidos por una conjunción copulativa[5]
<<y>>. Términos que designan uno la cualidad de objeto, y el otro
la de sujeto.
Ahora bien ¿de quién? Recordemos que la
preposición <<en>> indica espacio. Por lo que queda abierto un par
de interrogantes:
1.
En ese espacio ¿Quién o
quiénes poseen esas cualidades?
2.
O ¿Estamos ante un
deslizamiento de esas cualidades a favor de ese espacio?
Así pues el título nos plantea una
paradoja acerca del contenido del texto que titula.
El primer párrafo se abre con una
calificación "El problema que planteamos es (..) un problema[6]
(..) de metodología (..)", así como su función "(..) permite asumir
(..) cuestiones (..) pedagógicas de coordinación de las enseñanzas;(..)".
Ahora bien el tiempo verbal que usa:
<<planteamos>> dice lo contrario de lo que se hace en ese momento.
Ya que lo que se hace en esa oración es la ubicación del problema no planteado
- ¿Pretende serlo el título? Este se lee como un tema, un tópico - en una categoría gnoseocultural[7]:
<<de metodología>>
Con un punto y coma, y una conjunción
adversativa el escrito nos refiere un
"por detrás" del problema. Con esta figuración geométrica posibilita
la irrupción de facto, sin justificación, ni explicación alguna[8]
de una nueva temática: "(..)descubrirse y captarse filosoficamente los
<<intereses>> (..) que pone en juego el conocimiento
histórico"
Por eso el recurso al verbo
<<descubrir>> que según el DRAE significa en primer lugar "1. tr. Manifestar, hacer
patente..", y al verbo <<captar>> que significa
"[tr.]Percibir por medio de los sentidos o de la inteligencia, percatarse,
comprender. CAPTAR un ruido, un propósito oculto."
Notemos que los significados de los verbos descubrir y captar
son semánticamente consistentes entre
sí, y con el significado del término perspectiva.
Tal consistencia constituye lo que denominamos un <<plano de consistencia
expositiva>>, en este caso el de la representación.
Algo similar cabe afirmar que ocurre
entre los significados de los términos crítica
y problema. En este caso el plano de
consistencia expositiva sería el de discriminar.
De modo que entre ellos se mantiene la tensión del oxímoron.
En este fragmento aparece por segunda vez
el término historia, pero ahora como adjetivo del término
<<conocimiento>>. Cabe pensar que ese conocimiento es el que surge,
se instaura,.... en el seno del espacio <<Historia>>. Ahora bien un
espacio no produce, en todo caso es condición de posibilidad, entonces ¿quién
produce ese conocimiento?. De nuevo el texto nos plantea una paradoja que no
resuelve.
También el verbo usado:
<<pueden>> plantea paradojas. En este caso es su carácter modal, ya
que refiere una posibilidad que no se resuelve, mientras que la exposición
prosigue sin más -¿Quizá pretenda que
implícitamente se ha resuelto de forma afirmativa?- con una explicación
del término <<interés>>. En el curso de la cual se escribe el
nombre de Kant y se remite a un lugar de su obra, aunque su Crítica de la Razón
Pura no sea citada. De modo que el párrafo se cierra con el nombre un autor, y
la remisión a una obra que constituyen junto con el término
<<metodología>> otro plano de consistencia expositiva. Esta vez
remite a un género gnoseocultural, la epistemología.
Plano que refuerza el conformado por los
términos <<crítica>> y <<problema>>, al tiempo que
debilita, subordina al conformado por los términos <<perspectiva>>,
<<descubrir>> y <<captar>>[9].
Refuerza el primero por ser Kant el que
instaura la filosofía - al inicio de la contemporaneidad - como actividad
crítica y, además, fundante, es decir, trascendental. Y debilita el segundo por
cuanto la fundación kantiana acontece por medio del "giro
copernicano", es decir, de la inversión de las relaciones entre los
términos <<sujeto>>, <<objeto>>.Y por último, la pareja
<<objetividad>>, <<subjetividad>> queda marcada de modo
inverso al que se escribe. Ya que en Kant el sujeto[10]
instituye el objeto[11],
es decir, es el término marcado.
El segundo párrafo[12]
empieza con una afirmación que refiere una operación de carácter analógico
"Del mismo modo hemos de proceder con la aparente alternativa que se nos
propone; (..)"
Primera dificultad, ese
<<modo>> ¿cuál es, el de Kant cuando usa el término interés, o el
que nos expone la paráfrasis del texto de Kant? Cabe pensar que el final del
fragmento se resuelve la incógnita, ya que si se trata de una alternativa, esta sería ahí, lo que la antinomia en la anterior remisión a
Kant. Pero una nueva dificultad surge, aquí la alternativa es aparente
en cambio en Kant es inevitable. De
nuevo pues una incógnita inicia un párrafo.
Notemos que escribir de manera que lo
escrito dice algo que se ignora está siendo constante desde la redacción del
título. En aquel caso ignorábamos quienes debían poseer aquellas cualidades. En
el primer párrafo teníamos nombrado un problema, más desconocíamos el mismo. Y
ahora tenemos una aparente alternativa que tampoco sabemos cuál es.
Sin embargo, el texto expone mediante su
contigüidad una pretendida continuidad expositiva que se organiza en tres
planos de consistencia expositiva. Planos que no resuelve esas ignorancias sino
que, por el contrario, desplazan unas por otras[13]
(¿síntomas de la ignorancia fundante, la del oxímoron de la sección: ante la
imposible elección, tan solo cabe nombrarla, es decir, escribirla?)
Segunda. De nuevo el verbo <<se (..) propone[14]>>
refiere un presente que no acontece así - no se escribe la propuesta - sino que
lo que acontece es otra acción <<hemos[15]
de proceder[16]>>.
Notemos que en los verbos hasta ahora
usados el tiempo verbal es inconsistente con el momento de la escritura.
También aquí la contigüidad de lo escrito funda la continuidad. Pero lo hace
posponiendo el instante en que la acción escrita acontece, que queda desplazada por el siguiente posponer -
¿síntoma de una acción nunca realizada que contiene el oxímoron de la sección:
toda representación presupone una discriminación previa fondo/forma y toda
crítica una representación previa veraz/falaz, y, por tanto, al escribir los
términos queda eludido el escribir acerca de ellas? -
En cuanto al sentido del tiempo verbal
<<hemos de proceder>> consideremos que articula este conjunto de
significados:
Del verbo <<Haber>>
1.
tr. desus. Poseer, tener una cosa.
2.
En Haber de es auxiliar de otro verbo, en presente de infinitivo, y
denota el deber, la conveniencia o la necesidad de realizar lo expresado por el
infinitivo.
Del verbo <<Proceder>>, en su
primer sentido (* Proceder1.
infinit. sustantivado.)
1.
m. Modo, forma y orden
de portarse y gobernar uno sus acciones bien o mal.
Así
que refiere[17] una
posesión que permite controlar y ordenar el comportamiento. Pero lo preocupante
es que la conveniencia o necesidad de ese curso de acción, al final, no sabemos
si es para bien o para mal. De manera que el sentido no descansa en lo
denotado: de nuevo una ignorancia, sino en lo connotado.
Atendamos
ahora a la <<aparente alternativa>>[18]
¿Se trata de la de "(..) los
diversos intereses (..) representados en estas dos palabras:
objetividad-subjetividad de las esperanzas
de calidad diferente y dirección distinta.?
En
tal caso:
1º
Una diversidad no implica alternativa, ni tan siquiera aparente
2º
¿Qué intereses? Si resulta que tratamos con representaciones.
3º
Por primera vez aparece aquello a lo que remita la cualidad de objeto y de
sujeto. Pero semejante clarificación acontece al tiempo que irrumpe una nueva
incógnita ¿A qué remiten, a qué se refieren esas esperanzas?, ¿No está confundiendo el efecto con la causa?
Consideremos, pues, estas tres cuestiones con detenimiento.
En
primer lugar los significados de <<diverso>> no nos permiten
presuponer alternativas - 1. adj. De distinta naturaleza, especie, número,
figura, etc. 2. [adj.]desemejante. 3. [adj.]pl. Varios, muchos. -
Por
tanto, seguimos desconociendo cuál es la <<aparente alternativa>>,
por lo que o hay que aclarar como se instituye esa apariencia, o procede hablar
de un nuevo oxímoron[19]
- Alternativa;
Del lat. alternatus. 1. f. Opción entre dos o más cosas. Aparente; Del lat.
apparens, -entis, p. a. de apparere, aparecer.1. adj. Que parece y no es. -
En
cuanto a la segunda consideración si bien sabemos (¿?) el sentido kantiano,
desconocemos aquello a lo que remite en el texto, teniendo que contentarnos con
su desplazamiento y aparición (condensada ¿?) como
<<representación>> en el binomio <<objetividad-subjetividad>>.
Pero un binomio no es una alternativa y, además, el texto acepta esta
alternativa:
·
objetividad de las...
y
·
subjetividad de las..
es decir, no una disyunción - ¿inclusiva o exclusiva?
- sino una conjunción.
Tercera
consideración. El texto expone aquello a lo que cabe referir cualidades de
objeto y sujeto. Ahora bien, ¿se escribe esa referencia? Notemos que el término
es <<esperanzas>> - 1. f. Estado del ánimo en el cual se nos
presenta como posible lo que deseamos - es una afecto y, por tanto, un efecto
en el ánimo - ¿cuál fue su causa? - Por tanto, cabe referirle una cualidad de
sujeto ya que dice de quien la siente.
Pero, ¿Y la cualidad de objeto? ¿A qué
objeto la referimos? Kant es la única
referencia textual que tenemos, lo que añade una dificultad. Para él
<<objeto>> es una categoría que
remite a las condiciones de posibilidad del sujeto que lo constituye, y
nunca a aquello que posibilita tal constitución, por tanto, la esperanza como afecto no posee, en términos
kantianos cualidad de objeto, ya que no puede remitir a un objeto externo como
causa suya. Dado que tal fenómeno lo sería por el sujeto y para el sujeto. Es
decir, el escribe aquello que no satisface, como mínimo, lo que demanda uno de
los miembros de la expresión <<objetividad-sujetividad>>.
Además
escribe que las esperanzas poseen distintas calidades - 1. f. Propiedad o
conjunto de propiedades inherentes a una cosa, que permiten apreciarla como
igual, mejor o peor que las restantes de su especie.(..)9. [f.]desus. Fil.
cualidad. - Notemos también que la preposición <<de>> expresa
"Naturaleza, condición o cualidad de personas o cosa"[20]
o sea, que procede a una cosificación; operación que permite el desplazamiento
desde el objeto imposible de decir - kantismo impone - al efecto que es lo
escrito como aquello que soporta cualidad de objeto. Esperanzas que, además,
poseen direcciones - 1. f. Acción y efecto de dirigir o dirigirse. - cerrando
así la sucesión de figuraciones:
calidad, dirección.
El
siguiente párrafo presenta una primera oración que por mera contigüidad -
aunque las convenciones tipográficas señalen cierta discontinuidad - instituye
una continuidad temática que refuta lo escrito. Primero, el sustantivo da paso
al verbo esperanzas/esperamos, segundo, el espacio reaparece
como objeto en historia/de la historia, y, en tercer lugar, el
absoluto aparece matizado objetividad/cierta objetividad.
Además, el verbo <<conviene>> - [intr.]
Corresponder, pertenecer. - ¿inicia una tautología o la tautología es el camino
para instaurar un sentido concreto y problemático, y así tornarlo más asumible?
Y, por último, cierra la oración una afirmación que niega por dos veces.
Primero niega aquello que el texto ha instaurado previamente, el kantismo, y
por tanto el primado del sujeto, de la subjetividad sobre el objeto y la
objetividad. Segundo su propia escritura, ya que sería de la subjetividad y no
la de la objetividad de donde <<hemos de partir>>[21].
La
segunda oración prosigue con las inversiones que se realizan en la primera. Así
de la perspectiva crítica pasamos a esa perspectiva (¿la de la objetividad
que le conviene a la historia?) A lo que sigue una declaración acerca de cómo
funciona, y qué entender por objetividad. Notemos que la concepción
metodologicista de la epistemología se ejerce, es decir, se escribe como si
fuese la única "(..) en su sentido epistemológico más estricto: es
objetivo lo que el pensamiento metódico ha (...)"
Aseveración
que la siguiente oración refiere de las ciencias físicas y biológicas, así como
también de la historia. De nuevo aquí la preposición <<de>> es la
que acompaña al término <<historia>>, pues sólo como objeto cabe
predicarse algo de él. Ahora bien, tal aseveración es puesta en duda por la
siguiente oración, aún cuando pretenda ser una consecuencia de la anterior:
1º.-
"Por consiguiente, (..)"
2º.-
"(..) esperamos de la historia que
conduzca al pasado de las sociedades humanas a esa dignidad de la objetividad"
Si
había reconocido que la objetividad de la historia era por cuanto venía
instituida metodológicamente, ¿por qué cuestionarla ahora mediante un
desplazamiento hacia el futuro?
Proceder
que se mantiene en las siguientes dos oraciones. La primera plantea un
reconocimiento, en este caso referido a la cuestión de los niveles de
objetividad-método. Y en la siguiente, que pretende desarrollar la anterior,
desplaza ese reconocimiento a un futuro mediante un movimiento de esperanza.
El
siguiente párrafo presenta una estructura similar a la que acabamos de
comentar, sólo que en este caso referido a la cuestión de la subjetividad[22].
Se
inicia con una cláusula que afirma la prosecución con el orden de cosas hasta
ahora tratado que recordemos versa acerca de la objetividad y la subjetividad.
Pero en vez de eso procede a un desplazamiento de subjetividades. Que inicia
con la <<subjetividad del historiador>> y mediante un movimiento,
una acción <<esperamos>> pasa al objeto <<(..) que la
historia sea una historia de hombres>> y sus efectos <<(..) ayude
al lector (..)a edificar una subjetividad de alto rango, la subjetividad no
solamente de mí mismo, sino del hombre>>. Y termina el párrafo
reconociendo una transición que refiere una nueva categoría gnoseocultural: la
filosofía. Que presenta la nota distintiva de ser una <<objetividad de
reflexión>> Y acaba insertando al lector filosófico en un género más
amplio el del "(..) lector en el que culmina todo libro, toda obra
(..)"
El
párrafo que cierra está parte[23]
del texto se inicia con una expresión "Ese será nuestro recorrido
(..)" cuya facticidad anafórica[24]
impone una serie de sentidos acerca de lo escrito y abre un sentido. Más ¿Qué
recorrido previo se ha dado? Si revisamos el texto desde el párrafo tercero lo
que Ricoeur ha escrito es una sucesión de <<esperanzas>> cuya
conexión interna siempre se afirma: <<engendra>>, <<implica>>, pero nunca se
demuestra. Y culmina con un salto: <<transición>>.
Y no
solo eso sino que ese orden expositivo se funda en un decisionismo puro y duro
"(..) de allí es de donde hemos de partir y no del otro término."
Pág.23, párrafo tercero. Por tanto, no estaríamos ante un
"territorio" preexistente, sino ante un constructo - o ¿acaso un puro
artefacto textual?-
Tal expresión - la del recorrido - lo que
permite es nombrar los momentos subsiguientes del escrito como dotados de algún
tipo de necesidad "(..) de la objetividad de la historia a la subjetividad
del historiador; de la una y de la otra a la subjetividad filosófica (..)"
Y, no podemos dejar de notar que el
último momento afirma algo que el párrafo correspondiente - el quinto - ha
expuesto de una forma opuesta - recordemos que en aquel párrafo es la esperanza
en una historia concebida como <<historia de hombres>> la que
posibilitara "(..) una transición (..) del yo al hombre" - no es
por medio de una conjunción -cuya verdad posibilita la subjetividad
filosófica- sino mediante una operación reflexiva produce una objetividad
reflexiva.
Y, para concluir, señalar que esta parte
del escrito se abre y se cierra con
unos párrafos entre los cuales cabe reconocer lo que denominaré <<oxímoron
textual>> ya que el sentido del primer párrafo:
Exposición
de un problema metodológico que tiene repercusiones pedagógicas,
es contrario al del último:
Recorrer
una cadena de implicaciones cuya finalidad es instaurar una subjetividad
filosófica.
De la lectura realizada
también podemos recoger un segundo conjunto de conclusiones. El escrito a
través de ese conjunto inconsistencias (que aparecen articuladas, como mínimo,
en torno a tres planos de consistencia) presenta un conjunto de términos (Artículos,
sustantivos,..) y remisiones que constituyen la tematización, es decir, lo que
se comprende del mismo:
a.-
Opciones terminológicas:
1ª- Artículos en singular: la,
(contracto) del;...
2ª- Sustantivos en singular: historia,
historiador, objetividad, subjetividad,..
b.-
Remisiones:
1ª- Concepción metodologicista de la
epistemología
2ª- Kantismo (doctrina de los intereses)
3ª- Funcionalismo teleológico (para
tránsito educativo desde el <<mismo>> al <<hombre>>)
Por
lo que cabe concluir que el texto está redactado desde el nivel del
género.
Consideraciones finales
Es
legítimo que uno se pregunte acerca de lo que aporta una lectura como la que se
acaba de realizar a la cuestión que constituye el tema que nos convoca. Y es a
lo que pretendo dar respuesta con estas líneas finales.
Creo
que la lectura realizada pone en evidencia que los párrafos iniciales[25]
del texto adolecen de cierta claridad expositiva. Pero para obtener tal
conclusión no hace falta un aparato de lectura tan complejo. Sin embargo, tal
aparato ha permitido obtener un par de conclusiones más.
La
primera sería la constatación de la presencia en el texto de una serie de
planos de consistencia que delimitan los lugares en torno a los cuales se
organizan las deficiencias expositivas. Lugares que desbordan la usual
referencia al término "contenido", porque, por un lado constituyen
parte de la forma del escrito y, por otro, instituyen las condiciones en que se
puede responder a la pregunta "¿de qué trata el texto?
La
segunda ya la hemos avanzado al final del apartado anterior. Es la relativa a
aquellos términos (artículos, sustantivos,...) y remisiones que usa el autor.
Tradicionalmente tales elementos se considerarían en el caso de los términos
parte del estilo y, en el caso de las remisiones parte de la tradición
filosófica del autor.
Ahora bien desde la propuesta
de lectura que estamos desarrollando tales asignaciones nos parecen
insuficientes. Por eso hemos afirmado que el texto está escrito en el nivel del
género. Tal modalidad de escritura es consecuencia de una opción previa - un
pre-juicio en el sentido gadameriano - que es ejercida, pero que no ha sido ni
reflexionada, ni demostrada. Y tal modalidad es la que tematiza, es decir,
impone y delimita lo decible y pensable, al tiempo que niega a priori otras
posibles formas de tematización. Así, por ejemplo, en este caso niega
tematizarlo por medio de la pluralidad: opciones metodológicas, opciones
historiográficas, etc.
De modo que si recapitulamos
todo lo escrito, cabe afirmar que el tipo de lectura que hemos realizado
permite reconocer un conjunto de elementos que muestran una manera de
constitución de sentido distinta a las habituales. Y el haberla reconocido nos
amplia la capacidad de reflexión al cuestionar cómo, en este caso P. Ricoeur,
ha tematizado, es decir, ha constituido
el objeto de reflexión.
[1] .- <<Objetividad y Subjetividad en Historia>> de Paul Ricoeur en Historia y Verdad; Ed. Encuentro, Madrid 1990; pág. 23 a 40
[2] .- "momento de redacción" remite a la problemática que el texto expone tal y como está planteada: lugares polémicos, lugares comunes, líneas de investigación,.. así como a las posiciones que el autor mantiene en ese momento, y que más directamente inciden en la elaboración de la misma.
[3] .- Dado que el traductor ha escogido este término hemos de suponer que es el apropiado para el término francés, y que, por tanto, expone el marco más amplio para leer el texto.
[4] .- R.A.E.; Esbozo de una nueva gramática de la lengua española; Ed. Espasa-Calpe, Madrid 1989; pág.441
[5] .- R.A.E.; op.cit.; pág.506 "En su empleo común (..) enlazan (..) sin connotaciones (..) oraciones o elementos análogos de una misma oración gramatical."
[6] .- Del lat. problema, y este del gr. próblema. 1. m. Cuestión que se trata de aclarar.
[7] .- Con el término <<gnoseocultural>> hacemos referencia a que toda categoría gnoseológica, semántica,.. lo es en tanto que se instituye y opera en el seno de una cultura (tomado el término en su uso etnográfico)
[8] .- Suponiendo, por tanto, una intuición inmediata que pondría a la vista -por mostración-, evitando la demostración.
[9] .- No vamos a detenernos a considerar la ironía que supone que los verbos debilitados son los usados, para permitir el acontecimiento de la irrupción de Kant a través del término <<interés>>.
[10] .- Será esa la cualidad de sujeto que se va a manejar: en sentido kantiano
[11] .- Será esa la cualidad de objeto que se va a manejar: en sentido kantiano, es decir, como fenómeno.
[12] .- Los criterios que manejamos para señalar los inicios y finales de párrafo son de carácter tipográfico: presencia de un punto y aparte, y presencia de una tabulación
[13] .- Casi me atrevería a decir que estamos ante un modo metafórico de escribir una carencia inicial que se expone en el texto como distintas ignorancias.
[14] .- El DRAE da de proponer el siguiente significado: 1. tr. Manifestar con razones una cosa para conocimiento de uno, o para inducirle a adoptarla.
[15] .- El DRAE da de haber el siguiente significado: 1. tr. desus. Poseer, tener una cosa.
Y de la forma haber de: 1. En esta forma es auxiliar de otro verbo, en presente de infinitivo, y denota el deber, la conveniencia o la necesidad de realizar lo expresado por el infinitivo. HE DE salir temprano; HABRÉ DE conformarme; HAS DE tener entendido.
[16] .- EL DRAE presenta dos acepciones:
* Proceder1.
infinit. sustantivado.
1. m. Modo, forma y orden de portarse y gobernar uno sus acciones bien o mal.
[17] .- Notemos que los verbos proponer y haber de proceder se insertan en el primer plano de consistencia
[18] .- Expresión que se inserta en el segundo plano de consistencia
[19] .- Que mantendría una analogía estructural con el primero: Oxímoron 1º: perspectiva/representar vs crítica/discernir:: Oxímoron2º: alternativa/representar vs aparente/discernir.
[20] .- R.A.E.; Esbozo de una nueva gramática de la lengua española; Ed. Espasa-Calpe, Madrid 1989; pág.440
[21] .- Notar todas las aporías que el término abre: espacializa lo cosificado: de la historia lugar del que partir ¿desdice lo que dice el principio de la oración? Lo primero permite sustentar una cualidad de objeto
[22] :- Referir redundancia en la expresión <<calidad de subjetividad>>. Irrupción del <<historiador>> como aquel en donde reside la cualidad de sujeto. Pareja (de) historia-objetividad [método/objetividad]/ historiador-sujetividad. A desaparecido el ámbito: <<en historia>>
[23] .- El <<cierre>> responde a criterios estilísticos del autor. Ya que a continuación escribe una oración separada y con caracteres de cursiva, y doble separación respecto del escrito precedente, y del que sigue.
[24] .- La anaforicidad de la expresión se logra en dos momentos:
a.- Por medio del término <<Ese>>: "(..) los demostrativos realizan diferentes clases de señalamiento (..) los (..) señalamientos textuales remitiendo a lo que se acaba de decir (..)"
b.- Por medio del término <<recorrido>>:1. m. Acción y efecto de recorrer; <<recorrer>>:1. tr. Con nombre que exprese espacio o lugar, atravesarlo en toda su extensión o longitud. El viajero HA RECORRIDO toda España. Es decir, que de modo figurado instaura lo precedente como una unidad cuyo tránsito lleva a concluir una anticipación.
[25] .- Nuestra lectura ha abarcado los párrafos anteriores al primer epígrafe <<El oficio del historiador y la objetividad en Historia>>.